Lullaby

Aug. 15th, 2010 05:38 pm
nande_chan: (Hadesito!)
[personal profile] nande_chan
En lo que se termina de subir un fanmix que hice, me entraron ganas de publicar algo de lo que salió para el Harryton y el Draconton (y sí, ya sé que es -thon, pero yo los escribo así jum). 

Estos son de los que más me gustan y en cierta forma son "hermanos". Y sí, es mi definición de fluffy, porque yo pienso que todo aquello que tenga la frase que está en cursivas en estos drabbles es fluffy. O no? Digo, esa frase es super cursi. Y además, la canción que inspiró esto también es muy cursi u.u

Pero bueno, la gente normal dice que no es fluff. Bah! Qué saben!

Por cierto, he decidido que responde a "independencia" de la tabla gigantesca. Que algún día muy lejano espero acabar xD

Canción de cuna

Lo veía entrenar a través de la ventana, seguía sus movimientos fluidos con los ojos y le llegaba el murmullo de los hechizos lanzados y los gritos de su oponente. Al verlo, supo que había elegido bien, que ningún otro sería tan letal para el enemigo.

Sin embargo, eso no era suficiente. Tenía que ser más que sólo el mejor guerrero, tenía que ser más que el mejor duelista y la mejor arma. Tenía que ser el más leal, más que sus seguidores más antiguos y que sus fanáticos más acérrimos y, de ser posible, con más cordura que éstos.


La espigada figura entró al salón, con su particular caminar y la atmósfera de superioridad, tan característica en él. Estudió el cuerpo con la mirada y se detuvo en su rostro, le gustaba ver la sonrisa retorcida que él ponía después de cada entrenamiento.

Esto también formaba parte de sus obligaciones, tenía que cuidar del bienestar del Lord, y esto también era parte de ello. Lo penetraba con cierta dureza, lo besaba exigiendo algo de lo que se sabe dueño y lo acariciaba marcándolo como suyo y de nadie más.

Al final de cada encuentro, él se quedaba entre sus brazos, siendo arrullado. En un principio, ponía cierta resistencia y se estremecía con el puro roce; ahora buscaba el calor entre los brazos de su señor y la canción de cuna que él silbaba hacia que se sintiera en casa, seguro, bien.

Peleo por él, no porque él me diga.

Sin variar, ese era el último pensamiento coherente que invadía su mente antes de caer dormido en el lecho del Lord.

Él se levantó satisfecho, pues el encanto, uno que podría decirse era para serpientes, había vuelto a funcionar. Canturreó la sencilla tonada por lo bajo y se dirigió a la ventana, la abrió y dejó que la luz nocturna entrara y diera de lleno en el cuerpo que retozaba en su cama. Lo observó largo rato y pensó con orgullo que todo lo que aquél ángel caído era se debía a él.

Sonrió en la oscuridad y supo que en ese momento no necesitaba nada más.

Lullaby

Lo observabas entrenar al otro lado de la ventana. Las florituras finas, los movimientos elegantes, los ataques rápidos y la mirada gatuna. La serpiente rondando cada ser, cada enemigo, y atacándolo en el momento menos esperado.

Su aura destilaba poder y cuando entró en la sala, para cumplir con el resto de sus deberes, confirmaste que decisión más acertada no pudiste haber tomado. Él era el mejor entre todos: el mejor sicario, el mejor escudo, la mejor espada, el más leal y el más astuto. El amante más entregado y preocupado. El único que necesitabas ahí.

Tenía que cuidar de tu bienestar, después de todo eras su señor, y mantenerte complacido siempre era una prioridad. Pedías un acercamiento más íntimo y el besarlo era como marcar un territorio, algo que es sólo tuyo y nadie más puede tocar. Y eso era algo que había quedado bastante claro en ocasiones anteriores (los pobres infelices no habían vuelto a mirar a Draco, ni siquiera habían respirado solos por segunda ocasión).

Él no rehuía como en un principio, ahora se acercaba más y entre gemidos te acariciaba y hacía todo lo que fuera necesario para que disfrutaras del encuentro. Hacia el final, tú siempre lo embestías de forma agresiva, no te podías contener, era sólo tuyo.

Cuando terminaban, lo envolvías entre tus brazos y empezabas a cantar esa vieja canción de cuna. Esa que era más un encantamiento para serpientes. Al poco tiempo, él caía rendido entre tus brazos, te entregaba la parte más vulnerable de su ser y mostraba una faz tranquila y relajada.

Peleo por él, no porque él me diga.

Y sin variar, sabías que ese era el último pensamiento que él tenía.

Te levantabas satisfecho, pues sabías que el encanto había vuelto a surtir efecto. Caminabas hacia la ventana y observabas cómo la luz de la Luna caía directo en su cuerpo y lo hacía brillar. Te sentías orgulloso, pues todo lo que aquél ángel caído era te lo debía a ti. Sonreías a la oscuridad y sabías que no necesitabas nada más.

Profile

nande_chan: (Default)
nande_chan

September 2010

S M T W T F S
   1234
5 67891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Most Popular Tags

Style Credit

Expand Cut Tags

No cut tags
Page generated Jul. 21st, 2017 04:44 pm
Powered by Dreamwidth Studios